Virginia Casado, corresponsal de Antena 3 en China: “China sigue siendo una dictadura aunque muchos se esfuercen en ocultarlo”

Virginia Casado es una cara conocida. Esta joven periodista es habitual en los informativos de Antena 3 con sus coberturas en China y algunos países de su alrededor. Si su nombre no te suena, quizás sí su cara, y es que, aunque Virginia no tiene el protagonismo diario de los presentadores como Matías Prats o Ana Blanco, se está labrando una más que notable carrera en la siempre difícil área del freelance con su cobertura en Asia.

Juan – Hola Virginia, empecemos por el principio y miremos al pasado, ¿cómo fue tu época como estudiante, qué estudios cursaste?

Virginia – Desde siempre supe que quería trabajar en televisión pero me interesaba mucho más lo que pasaba detrás de las cámaras, no delante. Nunca me llamó la atención ser reportera. Por eso me decidí a estudiar Comunicación Audiovisual en Madrid y la verdad es que fue una de las mejores decisiones de mi vida. La carrera me encantó y la disfruté al 100%. Pero lo más importante: aprendí muchísimo.

Más adelante, quise completar mis estudios con Periodismo en la Pompeu Fabra de Barcelona. Aunque algunas de las asignaturas eran parecidas, allí aprendí la otra cara de los medios de comunicación. Cómo escribir, cómo locutar, etc. Fue interesante pero recuerdo con más cariño Comunicación Audiovisual. Para mí fue como cumplir un sueño.

Juan – El periodismo lleva muchos años en una crisis que no se sabe cómo acabará, durante tus años como estudiante ¿existía también esa visión del periodismo como una profesión sin futuro?

VirginiaEn absoluto. Lo único que nos preocupaba era acabar como contertulios en programas del corazón o de cámaras en alguna serie de mala muerte. Sabíamos que era difícil encontrar un puesto en un periódico o televisión pero jamás tuve miedo de quedarme en el paro. Sabía que por humilde que fuera el trabajo siempre encontraría algo. Ahora, en cambio, me lo pensaría dos veces a la hora de estudiar periodismo.

Juan – ¿Cuándo acabaste la carrera?

Virginia – Terminé Audiovisuales en cuatro años, en 2003. Después estudié Periodismo en dos años y acabé mis estudios en 2005.

Juan – ¿Qué hiciste en ese momento? ¿Comenzaste a trabajar, hiciste algunas prácticas,…?

Virginia – Hice prácticas desde el segundo año de carrera de Comunicación Audiovisual. Las primeras fueron en Radio Nacional de España en Baleares. Luego en el Última Hora, un diario provincial, también de Baleares. Mis siguientes prácticas llegaron cuando estaba en Periodismo ya que eran obligatorias en el último semestre y logré entrar en El Mundo en su edición de Cataluña. Fue una experiencia fantástica, tanto que de becaria pasé a redactora y editora. Allí trabaje tres años hasta venir a China.

Juan – ¿Te encontraste algún problema a la hora de encontrar trabajo?

Virginia – Me ayudaron las prácticas en El Mundo. Gracias a mi interés e iniciativa el jefe de redacción se fijó en mi trabajo (¡me pasaba allí todo el día!) y comenzó a encargarme que cubriera distintas ruedas de prensa. Además colaboraba en algunos suplementos comerciales con la Feria de Barcelona. Poco después el director me recomendó para hacer de suplente en la edición de cierre. Así logré hacerme un hueco en la redacción.

Juan – ¿Cuál fue tu camino hasta empezar en Antena 3? ¿Tuviste alguna experiencia en tus inicios como profesional que te marcara especialmente?

Virginia – Mi relación con Antena 3 comenzó en 2008 cuando decidí viajar a China. Mi compañero y yo sopesamos las oportunidades que podríamos tener allí. Estudiando el mercado nos dimos cuenta que no apenas había responsables de televisiones españolas en Pekín, a excepción de TVE o TV3, así que concertamos una entrevista con la Jefa de Internacional de entonces, Indira García, y nos ofrecimos como su equipo en China. Por supuesto, le presentamos nuestro proyecto y experiencia pero no cerramos nada oficial. Ellos sólo nos tendrían en cuenta si pasaba algo noticiable. Así comenzamos a colaborar con ellos.

Creo que el momento más complicado de mis inicios fue en el Última Hora de Baleares. Me mandaron como becaria a cubrir la Romería de Sant Bernat porque iba la alcaldesa de Palma de Mallorca pero el paseo acabó siendo una pelea multitudinaria con altercados y detenidos. Sin comérmelo ni bebérmelo (aunque contenta) firmé la portada del día siguiente y las cuatro primeras páginas. Al día siguiente sentí como si volara.

A nivel general, también me marcó muchísimo el terremoto de Sichuan en 2008 y el tsunami de Japón en 2011. Pero sobre todo la primera, para mí fue la cobertura más dura de toda mi vida.

Juan – ¿Ser corresponsal en China para Antena 3 fue algo que pediste o que te asignaron?

Virginia – Es algo que me gané con el tiempo y muchísimo esfuerzo. Empecé siendo una reportera freelance que hacía varios vídeos en momentos puntuales y poco a poco he ido afianzando esa relación. Sigo siendo una periodista freelance pero con exclusividad nacional para ellos: Antena 3 es mi televisión española y mi principal prioridad; pero aún me da mucho respeto eso de ‘corresponsal’.

Juan – ¿Qué idiomas hablas?

VirginiaInglés, algo de alemán y español. No hablo chino. Puedo sobrevivir en la calle y hacer algunas preguntas que me saquen de un apuro en un voxpop (entrevista en la calle) pero no hablo como algunos compañeros que llevan estudiando cuatro años ¡o una década!

Juan – ¿Es el chino un reto reservado sólo para los más perseverantes?

VirginiaEl chino es fácil, lo difícil es pensar o expresarte como un chino. Y no creo que sea cuestión de perseverancia sino de tiempo y dinero. Me apunté a varias academias y a profesores particulares pero con los viajes y las grabaciones no podía asistir a las clases y acabé gastándome una fortuna para sólo aprender cuatro frases. Decidí tirar la toalla e invertir mi dinero en viajar por toda Asia. Sé que muchos me criticarán por eso pero no me importa. Sé expresarme y hablar con ellos de cosas comunes pero aprenderlo lo suficientemente bien para realizar mi trabajo en ese idioma me llevaría muchos años de mi vida.

Juan – ¿Cómo es tu sueldo como corresponsal? ¿Es suficiente para mantener un nivel de vida adecuado en China o se te antoja justo?

VirginiaDepende de lo que trabaje. Soy periodista freelance y trabajo con varios medios de comunicación. Si hay un terremoto en China mi sueldo al mes aumenta pero si no ocurre absolutamente nada tengo que buscarme otras grabaciones para poder pagar el alquiler, la oficina y a mi asistente. Esta no es una vida de reyes, al menos la mía, no.

El euro cada día está más bajo y el yuan más alto. Ahora cobro un 30% menos de lo que ganaba en 2009 y los precios en China aumentan cada día. En todo caso, vivo bien, tengo un apartamento bonito, salgo a cenar de vez en cuando y puedo permitirme un viaje o dos al año. Cobro lo mismo que cualquier redactor en España pero ni mucho menos como un corresponsal a la antigua usanza. Ellos cobran tres o cuatro veces más y no tienen gastos porque la empresa lo paga todo. Eso sí que es vida.

Juan – Los gastos que pueda ocasionar tu labor como periodista (viajes, comidas,…) ¿los cubre Antena 3 o salen de tu bolsillo?

Virginia – Si es una cobertura para Antena 3 y son ellos quienes me mandan lo paga la cadena. Si no, lo pago yo 100% de mi bolsillo. La cuestión aquí es encontrar el perfecto equilibrio entre coste y beneficio. Es esencial para la supervivencia del periodista freelance.

Juan – China es un país que poco a poco parece estar abriéndose al resto del mundo, pero aún le rodea mucho secretismo, ¿cómo es la vida en China?

VirginiaComplicada y fácil a la vez. Los extranjeros, por lo general, viven en una burbuja. Salen por el mismo barrio y en su mayoría se relacionan con otros extranjeros. Van a trabajar, se toman unas cervezas y vuelta a empezar. Tal y como harían en su país. En este sentido es fácil pero cuando pones un pie en la realidad china te caes de bruces al suelo.

Todo es muy complicado, enrevesado y a veces hasta ridículo. Perder la tarjeta de crédito, por ejemplo, es un auténtico infierno. El banco tarda 7 días en darte una nueva y durante ese tiempo ni siquiera puedes acceder a tu dinero con el pasaporte. “¿¡Cómo es posible?! ¡Es mi dinero!”. No funciona.

O los taxistas, otro ejemplo. Les dices una dirección y si no la conocen tampoco hacen algo por buscarla y lo peor: se enfadan contigo, te gritan y a veces hasta te echan del taxi.

Y ya no hablar del civismo o la humanidad. He visto a personas caerse de la bicicleta y una docena de chinos a su alrededor con el móvil en la mano grabando un vídeo en vez de estar llamando a una ambulancia o ayudando a los heridos. China es el mundo al revés y a veces puedes volverte loco.

Juan – ¿Existe un prototipo de chino? ¿Cómo es el chino medio?

VirginiaNo existe. Son 1.300 millones de personas y todas muy diferentes entre sí. No hay chino medio sino chino pobre, rico y muy poca clase media. Están los inmigrantes que vienen del campo a realizar los peores trabajos posibles, las niñas pijas que conducen un BMW que les ha regalado su amante, los jóvenes informáticos pegados al iPad todo el día, los ancianos que pasan las horas en el parque haciendo taichi… Los hay críticos con el Gobierno, simpáticos o simplemente ignorantes. La lista es infinita.

Juan – ¿Qué tienen en común y en qué se diferencian China y España?

Virginia – Siempre he pensado que los chinos y los españoles son muy parecidos en las relaciones sociales, en las formas. Ambos países hacen muchos y muy buenos negocios en esas cenas donde las risas y el vino están por todas partes.

Sin embargo, la mentalidad china es totalmente distinta a la española o la occidental, en general. Ellos nunca irán al grano sino que darán un rodeo enorme para preguntarte algo. Son incapaces de aceptar un cumplido ni de presumir de sus logros. Culturalmente son mucho mas enrevesados que los españoles. Nosotros somos más de coger los atajos y dejar las florituras.

Juan – En Twitter te has quejado en alguna ocasión del hermetismo de los chinos y las instituciones de cara a atender a los extranjeros, ¿cómo logras desempeñar tu labor como periodista frente a tantas barreras?

VirginiaCon paciencia y un VPN. Gracias a una red privada virtual que pago al año puedo conectarme al Twitter, Facebook, entre otras páginas prohibidas. Lo que más me fastidia es que muchos chinos no puedan acceder a ese VPN y a la información real.

Me indigna que el Gobierno haga con ellos lo que quiera, manipulándonos a su antojo. Para bien y para mal. Hay que tener en cuenta que los medios extranjeros no tienen buena fama en China. Gran parte de las personas a las que llamamos para pedir entrevistas o grabaciones nos rechazan porque piensan que vamos a decir algo negativo sobre ellos. Tienen miedo, no olvidemos que aquí no hay libertad de expresión ni de información. China sigue siendo una dictadura aunque muchos se esfuercen en ocultarlo.

Juan – ¿Cómo son y cómo funcionan los medios chinos? ¿Cuáles son los más importantes?

Virginia – Los medios chinos funcionan bajo la batuta del Gobierno. Aquel que se va de la línea oficial es castigado, ya sea despidiendo a alguien o retirando fondos. Es cierto que hay diarios más críticos, cada día más, pero no lo son con el Gobierno sino con otros temas que le afectan indirectamente: contaminación, corrupción, etc. La agencia de información estatal es la Xinhua y la televisión, CCTV. Son el centro de todo.

Después cada provincia tiene su canal y sus medios más locales como por ejemplo, Hunan TV, conocida por sus programas de entretenimiento o BTV, la televisión de Pekín y que opino tiene mucho mejor calidad que la CCTV.

En cuanto a prensa escrita hay muchos aunque yo prefiero las ediciones online. Cada día echo un vistazo al People’s Daily online, el China.org.cn, Global Times, Caixin, etc. Es un país enorme donde pasan demasiadas cosas al mismo tiempo. Lo mejor es la información a través de Internet.

Juan – ¿Son todos los medios afines al régimen o hay alguno que denuncie las injusticias que pueda sufrir el pueblo chino?

Virginia – Yo diría que son correctos con el régimen y algunos más afines que otros. Repito: no hay libertad de expresión ni de información. Si la agencia estatal saca una nota de Bo Xilai asegurando que ha sido condenado por corrupción entonces el resto de medios saben que pueden hablar del tema… sin pasarse. Si se van del guión están perdidos.

Muchos medios han denunciado injusticias que ha padecido el pueblo chino, todo depende del enfoque y la repercusión social del hecho. Si es algo que la gente está siguiendo por Internet y que está causando mucho malestar en la red entonces el Gobierno hará algo para quedar bien y calmar a las masas.

Por ejemplo, una joven manicurista mató en defensa propia a un cliente que intentó violarla. El juez la iba a condenar a muerte en prisión pero fue tal la polémica en Internet y los millones de personas que la apoyaron que finalmente revocó la sentencia. La joven pasará su vida en prisión pero los internautas le salvaron la vida. Es una injusticia de la que los medios se hicieron eco y que al final salió bien.

Juan – La crisis del periodismo es global, aunque en cada país se refleja con sus particularidades, ¿cómo es el periodismo chino?

Virginia – Tendrías que preguntar a un periodista chino pero por lo que he hablado con ellos podría decirse que limitado y frustrante. Hay que ceñirse a lo que ocurre y andarse con ojo con lo que se publica. Algunos periodistas extranjeros trabajando en la CCTV lo pasan realmente mal para poder superar la censura. Hay cosas que pueden decirse y otras que no. Diría que es frustrante, ni más ni menos.

Juan – ¿Qué es lo que más echas de menos de España? ¿Vienes con alguna regularidad o tienes previsto venir próximamente?

Virginia – El cielo. Echo de menos el azul del cielo y las nubes. Que todo se vea en HD, en alta definición. En China, por desgracia, hay una bruma/polución/niebla constante capaz de minarte el ánimo los 365 días del año. También extraño el civismo de las personas (por lo general), la seguridad, la sanidad y la comida. China es un país muy seguro pero no confío en los servicios públicos. Por supuesto también la familia y los amigos.

Juan– ¿Cómo se percibe la marca España en China?

VirginiaToros y fútbol. No saben quien es Rajoy pero sí Casillas. Somos simpáticos, cachondos y estamos todo el día de fiesta. Eso, y que estamos en crisis, claro.

Juan – ¿Cómo se presenta tu futuro? ¿Tienes alguna inquietud o algún objetivo que quieras cumplir?

VirginiaSer mejor en lo que hago. Contar más y mejores historias. Mi única inquietud es cambiar de continente algún día no muy lejano. Cinco años en China son suficientes aunque tal y como está la situación quizá tendré que esperar un poco más.

Juan – ¿Es China un destino que definirías como apasionante? ¿En qué otro lugar te gustaría trabajar como corresponsal?

Virginia – Por supuesto. Un año como periodista en China te enseña mucho más que cuatro de carrera. Este país ha sido más que un master para mí. Es imposible aburrirse. Sin duda, América Latina y Estados Unidos. México, Miami o Atlanta.

Juan – ¿Vives en China con algún familiar o con tu pareja?

Virginia – Vivo con mi pareja desde que llegué hace cinco años y se agradece. La vida de soltero/a aquí es muy dura, sobre todo para las mujeres occidentales.

Juan – ¿Qué consejos les darías a los futuros periodistas?

VirginiaSi estás a tiempo cambia de carrera, si no especialízate en algo muy concreto y explótalo al máximo. Está bien eso de ser periodista orquesta pero sigo pensando que es mejor la calidad que la cantidad.

Juan – ¿Y qué palabras les dedicarías a los que ya son periodistas pero se encuentran sin trabajo?

VirginiaPrimero, que jamás trabajéis gratis. JAMÁS. Se puede ser becario un mes, dos o quizá tres, pero eso de hacer una crónica de radio sin cobrar sólo para llenar currículum provoca que nos entierren a todos los demás. Es denigrante y contraproducente. Especializaos en algo concreto: medicina, criminología… lo que sea. Eso o viajad y conoced gente por todo el mundo. Nunca sabes dónde puedes encontrar trabajo.

Juan – ¿Cuáles son los valores que deben destacar en un buen periodista?

VirginiaRiguroso, veraz, capaz de comunicar y llegar a la audiencia, ya sea con un texto como con tu voz; sensible a lo que te rodea pero no influenciableObjetivo. Valiente pero no inconsciente. Y sobre todo humilde. Hay demasiado ego en esta profesión.

Juan – Por último, si pudieras pedir un deseo, ¿cuál sería?

VirginiaQue reabrieran todos los medios que han cerrado, supuestamente, por la crisis. Y que todos mis compañeros recuperaran su trabajo. Ese es mi deseo.

Muchísimas gracias por responder a estas preguntas, te deseo lo mejor en China y éxito en todos los proyectos en los que te embarques. ¡Un saludo!

Un pensamiento en “Virginia Casado, corresponsal de Antena 3 en China: “China sigue siendo una dictadura aunque muchos se esfuercen en ocultarlo”

¡Y tú que opinas? ¡Déjanos tu comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s