Más cambios, más tormenta, más caos en el Sevilla FC: adiós Míchel, hola Emery

¡Qué bien estábamos con Juande Ramos! ¡Qué años tan plácidos, tan bonitos, tan gustosos! Luego llegó Manolo Jiménez, que hizo en general un buen trabajo pero que vivió el deterioro de un proyecto. Pasamos de jugar como los ángeles, de la emoción y la intensidad con final feliz a necesitar de algún fugaz destello de nuestros mejores hombres para llevarnos los 3 puntitos.

Con la intención de volver a vivir la etapa gloriosa que comenzaba a alejarse, el Sevilla prescindió de Jiménez y puso a Antonio Álvarez en el banquillo, y a partir de aquí todo ha ido de culo y cuesta abajo. Casi a entrenador por año. Y eso fue en 2010.

Tras Álvarez llegaron Gregorio Manzano, Marcelino y, hasta hace dos telediarios Míchel. El ex-madridista ha sido despedido hoy y se ha elegido a Unai Emery para suplirle. Otro capitán para un mismo barco que se hunde sin remedio.

NIDO_TINTA_MICHEL_SEVILLA

Pero vayamos por partes, 2011/12

El año pasado, que fue el de Marcelino/Míchel, el Sevilla acabó 9º con 50 puntos. En casa tuvimos 9 victorias, 4 empates y 6 derrotas; mientras que a domicilio el cómputo fue de 4 victorias, 7 empates y 8 derrotas. A nivel de goles, marcamos 48 y encajamos 47.

Si lo comparamos con los equipos contra los que se suponía competíamos, es en general, para tirarse a temblar. El Valencia acabó 3º con 61 puntos, 59 goles a favor y 44 en contra. El Málaga fue 4º con 58 puntos, 54 goles a favor y 53 en contra. El Atlético de Madrid fue el 5º con 56 puntos, 53 goles a favor y 49 en contra.

El único equipo que a priori sería un rival por los puestos europeos y que se borró del mapa, en una actuación parecida a la nuestra fue el Athletic de Bilbao, que acabó 10º con 49 puntos, 49 goles a favor y 52 en contra. Por otro lado, tuvimos que lidiar con un Levante en un muy buen estado de forma que acabó el curso 6º, en puestos UEFA, con 55 puntos, 54 goles a favor y 50 en contra.

Al margen de la posición final y las estadísticas, el fútbol desplegado por el conjunto de Nervión fue lamentable, era un zombi aquí y allá con algún que otro partido aceptable. No bajamos, y visto lo visto en algunos momentos de la competición, es algo por lo que alegrarnos.

Volver a empezar, ahora versión Míchel

Míchel prometió en la pretemporada que esta temporada en la que estamos inmersos no sería como la que había acabado. También dijo que el Sevilla tiene equipo para estar arriba.

Un puñado de meses después, el Sevilla está 12º. Hemos ganado 6 partidos (5 de los cuales en casa), empatado 4 (1 en casa) y perdido 9 (3 de ellos en casa). 23 goles a favor. 28 en contra.
Los puestos europeos están a 9 puntos. Los de descenso a 5. La cosa pinta muy muy mal.

Míchel ha hecho, creo, lo que ha podido. Y, puestos a verle algún lado positivo, ha sido un caballero desde el principio, educado, caballeroso, consciente de sus palabras, cordial,…y para la guinda del pastel, ha firmado una carta de despedida que emociona sabiendo de quién viene, de un madridista declarado que al fin y al cabo ha estado sobre un año en Sevilla.

“Hace poco más de un año vine a Sevilla con la ilusión de un niño. Ahora que me voy, veo toda esa ilusión multiplicada y convertida en sentimiento, ese que nos llevamos todos los que tenemos la oportunidad de trabajar en este Club y vivir en esta maravillosa ciudad.

Tras mi periodo como entrenador del SEVILLA FC no tengo más que palabras de agradecimiento para todos aquéllos que han colaborado conmigo durante este tiempo y algo más importante: a los que me han contagiado este sentimiento de compromiso por este escudo.

Presidente, Consejeros, Dirección deportiva, mis jugadores y colaboradores directos, empleados y aficionados de este Club… mi gratitud para todos.

Disfrutar de la pasión con la que vive esta afición, escuchar y sentir el himno del Centenario y ser uno más de vosotros; no tiene precio. Somos un Club grande y los que venimos de paso lo apreciamos, será imposible olvidarlo. Por eso estaremos aquí para siempre.

Recibido el cariño y con el poso de amargura que dejan los resultados – los únicos jueces válidos – mi pena se mezcla con la alegría por la experiencia de haber compartido este tiempo con vosotros.

Por todo esto y por todo lo que me llevo conmigo para siempre.

MUCHAS GRACIAS

VAMOS MI SEVILLA ¡¡¡¡VAMOS CAMPEÓN¡¡¡”

Chapó Míchel. Muchos sevillistas sentirán la marcha de este buen hombre, pero es que mandan los resultados, y con estos números, mucho es que se haya tomado las uvas. Quizás ese mágico 5-1 al Betis le diera un extra de oxígeno.

NIDO_TINTA_UNAI_EMERY_SEVILLA

Volver a empezar (otra vez más), versión Emery

Con el ‘cadáver’ de Míchel aún caliente, se anunció la contratación de Unai Emery, que tras su fallida aventura por tierras rusas regresa a España, a la Liga BBVA, a esa maravillosa competición en la que ganarán o Barcelona o Madrid.

¿Y qué se encuentra el técnico vasco en la capital andaluza? Pues la misma mierda que deja Míchel.

Porteros: Palop y Diego López

Defensas: Botía, Cala, Cicinho, Coke, Fernando Navarro, Fazio, Luna, Spahic y Maduro

Centro del campo y bandas: Campaña, Rabello, Javi Hervás, Jesús Navas, Kondogbia, Medel, Rakitic, Reyes y Perotti

Delantera: Babá, Negredo y Manu del Moral

Da miedo. Pero es lo que hay, y la mitad con posibilidad de largarse este mismo invierno por culpa de una deuda de unos 50 millones de euros que, de verdad, no se de dónde han salido. Un club que ha sido buen vendedor y que ha fichado barato siempre,…ah claro, los fichajes de mierda de los últimos años, sumado a clásicos de la calidad de Makukula, Chevantón, Kerzakov, Alexis, Coke, Manu del Moral, Romaric,…estas cosas pasan factura.

Por lo demás, tenemos guerra civil en la portería, donde un veterano Palop está funcionando mejor que el supuesto futuro portero del Sevilla, un Diego López que no está cuajando una buena temporada.

NIDO_TINTA_MONCHI_SEVILLA

Una defensa coja, torpe y lenta, con promesas buenas sobre el papel (Botía, Cicinho) que hacen un partido excelso y otro lamentable; varios canteranos (Luna, Cala) que han tenido un papel residual. El único que se salva es un Fernando Navarro que desde luego tiene ganado el cielo.

Un centro del campo que con Campaña, Kondogbia, Medel y Rakitic debería funcionar bastante bien pero que es un desastre. Unas bandas con el eterno lesionado Perotti, un Reyes intermitente como pocos y un Navas, que si bien no está en el mejor nivel, sigue siendo el mejor del Sevilla en casi todos los encuentros.

Una delantera de verdadero lujo compuesta por un jugador de segunda como Manu del Moral (que ni siquiera es delantero), un killer nacional que no la mete ni a la de tres y a Babá (que no necesita mayor presentación tras una meteórica actuación desde que llegara hace un año).

¿Y la culpa para quién? Pues, a parte de una plantilla mercenaria que no suda la mitad de lo que debería, es de una junta directiva inoperante y una secretaría técnica que ha logrado el maravilloso logro de generar deuda contratando basura y malvendiendo nuestros pocos efectivos que podían valernos como jugadores o como futuras ventas a cambio de mayores ingresos (Rodri, Luís Alberto, José Carlos).

Emery no me cae ni bien ni mal. Es un tío que ha tenido los cojones de soportar una afición tan mala como la valencianista, pero que tampoco creo que tenga la solución para este Sevilla.

NIDO_TINTA_DEL_NIDO_SEVILLA

Mi propuesta: cortar el problema a cañonazos

Ahora me querrán comer, me querrán crucificar, pero me da igual, porque creo que es la mejor y, si me apuráis, única solución: a segunda.

El motivo de que apueste por bajar a segunda división es buscar un renacimiento a partir de una fuerte crisis. Quemar el campo, con sus buenas y malas hierbas para obtener un abono natural y, mediante barbecho, volver a construir un equipo en condiciones.

El Sevilla es un equipo que confía en su cantera, que le da oportunidades a los más jóvenes, pero oportunidades de verdad, con mimo y paciencia, sin malvenderlos cuando hacen falta en su casa.

El Sevilla es un conjunto humilde, y que por muchas copas de la UEFA o de España que tengamos, pertenecemos a los humildes, que en una liga tan desigualada como la BBVA, no tenemos nada que hacer contra los gigantes (Madrid y Barcelona), los eternos gastadores (Atlético de Madrid) o los nuevos ricos (Málaga). Somos como el Villarreal, que ahora, y con el himno de la Champions aún reciente pelea en la categoría de plata como un soldado raso más.

Pero sobre todo, somos una enorme familia. Nosotros no vendemos nuestro club a un multimillonario ruso, árabe o americano. Nosotros somos de andar por casa, lo cual no quiere decir chapucero. Y esto es, precisamente, lo que llevan haciendo Del Nido y Monchi (entre otros) desde hace ya demasiados años.
Y como tantas cosas en la vida, cuando las cosas van bien, la gente hace la vista gorda ante la corrupción y la mala gestión. Pero eso tiene luego un impacto, una repercusión.

Y esa repercusión que se empezó a gestar con el despido de Manolo Jiménez ha llegado ya a un punto en el que, o la situación cambia mucho, o nos veremos condenados a un desastre mayor aún de lo pensado.

Ya lo hizo el Betis, que tras vivir de las rentas del conjunto que llegó a ganar al Chelsea de Mourinho, deambuló por Primera como un zombi hasta darse de bruces en Segunda. Bajar no es malo, no es una vergüenza. Es reinventarse, aprender de los errores y mejorar.

El fútbol es, como la vida, un ciclo. Y toca renovarse. O morir.

¡Y tú que opinas? ¡Déjanos tu comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s